La Iglesia católica abrió la Semana Santa en Bolivia con llamados a romper la “esclavitud del materialismo y de las ideologías”, y una condena a la injusticia y las “verdades a medias” que la sociedad vive a diario.
En Sucre, monseñor Ricardo Centellas, durante la homilía del Domingo de Ramos en la Catedral Metropolitana, remarcó que Jesús entregó toda su vida por el bien de los demás, en referencia a los hechos bíblicos que se conmemoran en la Semana Santa.
En ese marco, llamó a que, “en esta Semana Santa, intentemos alimentarnos de ese espíritu, del espíritu de Jesús, que no nos encierra en tantas esclavitudes” del mundo actual, como “la esclavitud del materialismo, que nos hace soñar que, por tener tantas cosas, uno puede ser feliz” o la “esclavitud de las ideologías, que nos hacen soñar que, por hacer algo diferente o algo novedoso, que en definitiva no es más que capricho humano, seremos felices”.
“Que esta semana sea un espacio, una oportunidad para acercamos a Dios, para alimentarnos del espíritu de la vida de Dios; que sea una semana especial para renovar nuestro compromiso de cuidar la vida, de fomentar la vida integral de todos, de promover el crecimiento integral de todos y, especialmente, una formación integral, no tendenciosa ni reduccionista; una formación que haga crecer a la persona, no para responder a ciertas ideologías o ciertos compromisos políticos, una educación que responda a la persona. Es esa una educación de calidad. Ojalá que todo el sistema educativo en Bolivia responda a acompañar el crecimiento de personas libres, que sean capaces de decidir por sí mismas, al estilo de Jesús”, reflexionó Centellas, en referencia también al conflicto entre el Gobierno y los maestros urbanos.
DOMINGO DE RAMOS
El inicio de la Semana Santa en la capital se caracterizó por la celebración eucarística, en la que la población creyente participó portando las características palmas, como una rememoración de la entrada triunfal de Jesús a Jerusalén.
Miles de fieles acudieron a sus parroquias durante toda la jornada, al igual que cientos de comerciantes se establecieron en la puerta de los templos para comercializar las palmas trenzadas de todo tamaño y precio.
Por otra parte, la venta de palmas se centró en la plazuela San Francisco, donde vendedores y la población se reunió en la Feria Artesanal de Palmas y Flores; en el lugar, comerciantes ofrecían variedad trenzados como crucifijos, bolsos y trabajos muy elaborados.
Algunas parroquias se dieron la tarea de llevar la celebración a las calles, fue el caso de San Miguel, que realizó la bendición de las palmas sobre la calle Arenales, a pocos pasos de la plaza 25 de Mayo.
En La Paz, en torno a la celebración católica, en un escenario montado por la Alcaldía, el elenco Broadway Bolivia, dirigido por José Luis Siñani, dio una muestra de la puesta en escena que realizará precisamente entre el Jueves Santo y el Domingo de Resurrección en el Teatro Municipal “Alberto Saavedra Pérez”.
