La Dirección General Administrativa Financiera (DGAF) del Órgano Judicial alcanzó un 95% de ejecución presupuestaria en 2022, siendo la más alta desde su creación en 2012. No pudo llegar al 100% debido a las acefalías de jueces y vocales, según informó su director, Alberto Ruiz.
El funcionario destacó que en 2022 se gestionaron recursos para 42 nuevos juzgados y se generaron 154 ítems para esos asientos judiciales, además de 240 ítems para las oficinas de Derechos Reales del país que deben ser ejecutadas con la designación de personal a partir de este año.
De acuerdo con la distribución del presupuesto 2022, que alcanza a 1.018 millones de bolivianos, un 71% es destinado al pago de salarios de magistrado, jueces, vocales y personal del Tribunal Supremo de Justicia, Tribunal Agroambiental, Consejo de la Magistratura y la DGAF; un 6% a la construcción y mantenimiento de la infraestructura en capitales y provincias.
