El Juzgado Tercero Anticorrupción de La Paz determinó ayer cesar la prisión preventiva del exdirigente universitario Max Mendoza y le otorgó detención domiciliaria con una fianza de 40 mil bolivianos. Mendoza será el segundo dirigente universitario en salir de la cárcel con arresto domiciliario tras el antecedente de Álvaro Quelali.
El querellante Víctor Hugo Chávez informó que la decisión del juez fue apelada por las partes procesales como la Defensa, Fiscalía, Procuraduría y la Universidad Mayor de San Andrés (UMSA).
“Va a cancelar esa fianza, porque va a obtener un préstamo de algunos amigos que se lo van a facilitar para lograr su libertad”, manifestó el abogado de Mendoza, José Paredes, al considerar que la fianza fue impuesta de “manera caprichosa y exagerada”.
Chávez también rechazó el monto de la fianza a Mendoza, cuando para Quelali el monto era de Bs 60 mil en un caso con daño económico menor.
La defensa detalló que, para señalar un trabajo, el exdirigente acreditó un contrato de servicios con una empresa privada.
El caso de Mendoza generó polémica a nivel nacional, porque se develó que era dirigente universitario, a pesar de que tiene más de 50 años y llevaba más de 30 años sin graduarse.
