Debido a la caída en el precio de los hidrocarburos en el mercado internacional y el impacto que genera la pandemia del coronavirus, la economía boliviana sufrirá una contracción de 3,4 % para este 2020, según del informe “La economía en los tiempos del COVID-19” del Banco Mundial.
Si esta proyección se cumple será la más negativa de los últimos 34 años ya que la última vez que se registró una caída por debajo del cero fue en 1986, cuando el Producto Interno Bruto (PIB) descendió un 2,5 %.
En los años posteriores, el PIB siempre registró cifras positivas, incluso mínimas, por encima de cero. El nivel más bajo de crecimiento fue registrado en 1990 cuando el país logró apenas un 0,4 %.
En contraste, el nivel más alto se obtuvo en 2013 con el auge en el precio de las materias primas: exportación de hidrocarburos y minerales, con un 6,7 % de crecimiento interno.
En 2019, la economía del país creció en un 2,2 %, según un reciente reporte del INE.
MEDIDAS DE ALIVIO
Con la caída de la economía boliviana, aumentará la pobreza y la desigualdad por lo cual el Banco Mundial sugiere al Gobierno boliviano “amortiguar los efectos de la crisis a través de medidas de alivio a corto plazo”.
Una vez que pase la emergencia sanitaria del COVID-19, la entidad internacional también señala la importancia de “mejorar la calidad del gasto para una consolidación fiscal de calidad e implementar reformas para reactivar la inversión privada, crear empleos formales y de calidad, y proteger de manera sostenible a los segmentos vulnerables de la población”.
INYECCIÓN Y LIQUIDEZ
Entre las medidas económicas que asumió hasta ahora el Gobierno para enfrentar los efectos económicos y sociales de la pandemia del coronavirus están la inyección de 3.476 millones de bolivianos a la economía con la compra de bonos de las Administradoras de Fondos de Pensiones (AFP) y el préstamo de “emergencia sanitaria” de mil millones de dólares (siete mil millones en bolivianos) que emitió el Banco Central de Bolivia a finales de marzo.
El objetivo del Gobierno es inyectar recursos al mercado interno con la dotación de bonos a los sectores sociales más vulnerables, además de garantizar la liquidez del sistema financiero.
Sin embargo, para muchos expertos, las medidas asumidas por la emergencia sanitaria no son las suficientes para la estabilidad de la economía boliviana y han advertido de las duras consecuencias para el país de una caída del PIB para este año.
Según el informe del Banco Mundial, la economía de Latinoamérica y el Caribe volvería a crecer en un 2,6 % en 2021 y en un porcentaje similar en 2022.
INVERSIÓN EN BONOS
Los tres bonos que beneficiarán a casi el 100 % de la población demandarán una inversión estatal de entre Bs 3.000 y 3.500 millones que irán a aliviar a los hogares y reactivarán la economía interna.
La Canasta Familiar, el Bono Familia y el Bono Universal son medidas para contener la pandemia del coronavirus durante la cuarentena total y la emergencia sanitaria que se amplió hasta el 30 de abril.
El titular de Economía, José Luis Parada aseguró que los paquetes económicos activados por el Gobierno beneficiarán a entre 10 y 11 millones de personas, es decir, casi el 100 % de la población nacional.
