Al celebrar, ayer, el tercer domingo de cuaresma, la Iglesia Católica expresó un sentimiento de rechazo a la actitud de grupos de manifestantes que la semana pasada bloquearon el ingreso de personas sospechosas de portar el coronavirus a hospitales públicos en Santa Cruz y La Paz, por temor a ser contagiadas.
El arzobispo de Santa Cruz, monseñor Sergio Gualberti, indicó que la actual coyuntura obliga a actuar con responsabilidad, humanidad, cordura y prudencia y no caer en la superficialidad y actitudes irracionales e inhumanas.
El secretario general adjunto de la Conferencia Episcopal Boliviana, padre José Fuentes Cano, advirtió que no es de cristianos rechazar a los enfermos de coronavirus para que sean tratados en los hospitales.
