Las declaraciones del expresidente Evo Morales de conformar "milicias armadas en Bolivia", similares a los que existen en Venezuela, aprovechando su estatus de asilado político, generaron revuelo en Argentina, lugar en el que se encuentra refugiado tras huir del país durante la crisis que se dio tras las elecciones fallidas de octubre y que fueron denunciadas como fraudulentas.
El partido argentino Unión Cívica Radical (UCR) pidió denegar el refugio político, mientras que el Gobierno de Alberto Fernández, según los diarios Clarín e Infobae, tomó distancia de la postura del exmandatario, pero también le pidió bajar el tono beligerante.
El presidente argentino, Alberto Fernández, estaba un tanto molesto por las palabras de Morales, según las fuentes de la Casa Rosada consultadas por el diario.
Por su parte, Clarín también hizo conocer en su edición impresa del martes que funcionarios del Gobierno argentino indicaron que el Ejecutivo no tiene nada que ver con las declaraciones de Morales.
