En el poco tiempo de queda, el Gobierno de la presidenta Jeanine Áñez pretenderá cambiar la política económica del país y para el efecto confirmó un equipo de profesionales que ya empieza a trabajar.
Durante 13 años y nueve meses, la economía estuvo en manos de los “Chuquiago Boys”, intelectuales surgidos del ámbito académico paceño, aunque el sobrenombre era usado por el expresidente Evo Morales para nombrar a sus colaboradores del área económica. Estos ministros establecieron un sistema económico centralizado y con fuerte presencia estatal. De hecho, el actor privado fue relegado debido una serie de medidas como la restricción a las exportaciones y una fuerte regulación impositiva. Ahora, tras la renuncia de Morales, el timón tiene actores nuevos en el Gobierno de Jeanine Áñez, la mayoría son técnicos y profesionales ligados a sus áreas. En la lista aparece gente conocida en la anterior administración, pero que estaban en segundo plano.
Economistas, el sector industrial y la Cainco, señalan que si bien el gabinete está compuesto por gente de experiencia, tendrá poco tiempo para cambiar el modelo, pero pueden dejar cimientos para que un nuevo Gobierno defina otro rumbo para la economía y, sobre todo, transparente las cifras.
Este último paso se está dando de a poco. A diferencia del anterior Gobierno, la nueva administración anticipó un crecimiento del 2,6% y no de un 4,5% como lo pronosticó la gestión de Morales.
Además, el Ministerio de Obras Públicas denunció pérdidas en BoA por Bs 136 millones. A esto se suma un daño económico de Bs 1.700 millones en las Empresa Nacional de Telecomunicaciones (Entel). Las denuncias seguramente seguirán, pero se debe hacer gestión.
En sentido, Fernando Hurtado, presidente de la Cainco, dijo que es necesario dar inicio a “una ofensiva nunca antes vista para incentivar la inversión privada”.
Para que esto ocurra, según Hurtado, se deben cuidar tres áreas en el periodo de transición: la estabilidad macroeconómica, el libre comercio, tanto interno como externo y el emprendimiento.
