El Gobierno reconoció este miércoles que, a ocho meses de iniciar su gestión, todavía enfrenta dificultades para reorganizar el aparato estatal y resolver problemas heredados de la administración anterior. El vocero presidencial José Luis Gálvez afirmó que el Ejecutivo trabaja en cambios estructurales, pero que debe hacerlo en medio de una serie de obstáculos internos y externos.
“No terminamos de ordenar la casa, hay que reconocerlo y hay que volver a poner las soluciones de fondo que eso amerita”, afirmó Gálvez durante una entrevista con la Red Erbol.
Entre los principales problemas internos, el Vocero mencionó la denominada inamovilidad laboral de funcionarios que permanecieron en sus cargos pese a no contar, según su criterio, con la formación requerida para determinadas funciones. Explicó que varios trabajadores recurren a instancias de defensa de derechos para evitar su desvinculación.
