El expresidente Evo Morales y dos de las cinco empresas señaladas por el senador Óscar Ortiz negaron ayer las denuncias de vinculación y de haber cometido delitos financieros.
"Quienes me acusan de ser dueño de un conglomerado de empresas, que presenten una sola prueba de que soy socio o dueño de las mismas. Es otra vil mentira, montada por el gobierno de facto de Añez, Camacho y Mesa, en su plan de persecución y acoso", publicó Morales en su cuenta de Twitter.
El senador por Demócratas replicó de inmediato, mediante otro trino. “Obviamente en estos casos no aparecen los nombres de los propietarios reales, sino de quienes figuran por ellos. Según la fiscalización que he realizado, los ejecutivos de ATB, PAT, La Razón, Gravetal y Provida, reportaban de su gestión al exvicepresidente (Álvaro) García. ¿Usted no sabía?”.
Al ruedo ingresó el presidente del directorio de ATB Marcelo Hurtado Sandoval, tras ser aludido por Ortiz como el representante legal de ese conglomerado de empresas que, según sus investigaciones, estarían vinculadas a los exmandatarios.
Ortiz habló que "en toda esta relación hay un hombre clave, el empresario paraguayo-venezolano Carlos Gill, el empresario favorito del MAS, cuyo representante legal en todas las empresas sería Hurtado".
A través de un comunicado difundido en el portal de ATB, Hurtado negó ser representante legal de Gil y de sus operaciones e inversiones en el país, así como tener alguna relación con García Linera y Morales.
