"Basta de enfrentarnos entre bolivianos, que mucho daño nos hemos hecho. Comencemos a respetarnos los unos con los otros, a aceptar nuestras diferencias, a saber convivir aun cuando pensamos diferente". Ese es el mensaje que la Iglesia católica emitió ayer, domingo, después del conflicto poselectoral.
El mensaje estuvo a cargo del monseñor Giovani Arana, obispo auxiliar de la ciudad de El Alto, desde la Basílica Menor de San Francisco en La Paz.
MOMENTOS DOLOROSOS
En la homilía, monseñor Arana señaló el país ha vivido estas semanas "momentos realmente muy dolorosos", en los cuales fue invadido por "la oscuridad de la división, la oscuridad de la mentira, la oscuridad de la intolerancia, la oscuridad de la violencia" tras realizarse las elecciones generales en octubre pasado y los señalamientos de fraude electoral, que condujeron a la renuncia del expresidente Evo Morales.
Llamó a que, en este tiempo de Adviento, se luche para ser más tolerantes y aprender a la reconciliarse, perdonar.
"Quiero aquí recordar lo que el Papa Francisco en una catequesis nos decía: la misericordia puede curar las heridas y puede cambiar la historia", mencionó.
