"Doy gracias a Dios por haberme dado la oportunidad de volver a vivir". Así, afirmó el médico Marco Ortiz, tras estar internado por 153 días en la Caja Petrolera de Salud (CPS) por el Arenavirus. Recibió el alta médica luego de su larga y dura batalla contra esa enfermedad, que se llevó a dos de sus colegas, Gustavo Vidales y Ximena Cuéllar.
Ortiz estuvo varios meses en terapia intensiva y hoy se considera un "sobreviviente" del Arenavirus, un tipo de virus que provoca fiebre hemorrágica y se transmite por un roedor selvático. Incluso, dijo estar dispuesto a donar su sangre para que se elabore una vacuna con el fin evitar que otras personas sufran.
"Si es por el bien de los demás puedo dar mi sangre para que se elabore la vacuna contra esa enfermedad que altamente mortal", aseveró a tiempo de expresar su anhelo de volver a ejercer su profesión para salvar vidas.
"Voy a seguir los órdenes de los médicos y recuperarme lo más antes posible para volver a trabajar. Soy un médico y lo seré hasta el día que muera, voy a tratar de ayudar a todos", prometió.
El galeno contó que, pese a la gravedad de su enfermedad, nunca perdió las esperanzas de sobrevivir, sobre todo por su familia. Aseguró que sus familiares están ansiosos por tenerlo de nuevo en su hogar para disfrutar de su compañía.
"Dios me ha dado una oportunidad de vivir y sé que tienes planes para mí. Nunca he bajado los brazos. Mi familia ha sufrido bastante, no ha sido fácil tenerme aquí (en el hospital). En muchas ocasiones, mi salud ha sido grave, pero me siento feliz de llegar de nuevo a mi casa, ver a mis hijos, a mi esposa, a mi madre y mi hermano. Estoy feliz de tener la oportunidad de reunirme con mi familia ", aseveró.
