
El Atlético de Madrid aún mantiene en el aire su clasificación para los octavos de final de la Liga de Campeones, pendiente de la última jornada, sin posibilidad ya de alcanzar el liderato de su grupo, propiedad del Juventus y de Paulo Dybala, el factor que doblegó al conjunto rojiblanco (1-0).
Inadvertido Cristiano Ronaldo, finalmente titular, el atacante argentino decidió la derrota del Atlético, la segunda consecutiva en la competición europea, con un golazo de falta directa al borde del descanso; un obstáculo insalvable para el equipo madrileño, que fue competitivo, aparente, pero generó pocas ocasiones y no marcó goles.
No tuvo ni destreza ni determinación ni desborde en su zona ofensiva, todo lo que sí condensó el primer tiempo de Dybala, que presiona al conjunto rojiblanco para la última jornada. El cálculo está claro: si gana al Lokomotiv en el "Wanda Metropolitano" estará en octavos; si pierde o empata necesita que el Leverkusen no venza.