La etapa de alegatos ante la Comisión Interamericana de Derechos Humanos (CIDH) llegó a su recta final sin una salida alternativa para evitar juicio al Estado boliviano por ejecución extrajudicial en el caso terrorismo, porque el gobierno de Evo Morales se entrampó en su propia ley que le impide conciliar, informó Gianni Prado, abogado defensor del coprocesado, el húngaro Mario Tádic.
“La Comisión puede abrir la conciliación donde se pueda cerrar el caso y podría evitarse el juicio, pero la Ley de Arbitraje y Conciliación boliviana establece que el Estado puede conciliar todo menos temas de seguridad. La misma ley que ha sacado le prohíbe conciliar, lo que también es una agravante y un mal antecedente porque el espíritu de la CIDH es siempre de conciliación a partir del reconocimiento, reparación y satisfacción que pueda dar el Estado”, mencionó.
Explicó que en América Latina hay varios ejemplos en que los Estados, como Perú, se allanaron a encontrar una solución amistosa en el caso de Sendero Luminoso y MRTA, o la masacre en Colombia por ejecución extrajudicial.
Mientras estaba detenido en Santa Cruz, Tadic llevó su caso ante la CIDH que el 24 de febrero de 2018 admitió el “derecho de petición” presentado por su abogado Prado y la señora Carolina Dwyer, madre del irlandés Michael Dwayer quien murió junto húngaro boliviano Eduardo Rósza y el rumano Árpád Magyarosi, durante el operativo policial del 16 de abril de 2009, contra un supuesto grupo armado alojado en el hotel Las Américas de Santa Cruz.
