El gobernador de Tarija, Adrián Oliva, lamentó ayer que la burocracia estatal espantara la llegada de dos aeronaves, provenientes de Jujuy, dispuestas a ayudar en la Chiquitanía para ayudar a apagar los focos de calor que a diario devoran cantidades grandes de árboles y pastizales.
Anunció el 22 de agosto sobre la disposición de la gobernación de Jujuy de enviar un avión hidrante, un helicóptero y bomberos especializados en mitigar fuegos forestales.
Según el gobernador solo faltaba una autorización del gobierno boliviano para ingresar a tierras cruceñas.
Pero la misma se demoró, por lo que las autoridades argentinas se cansaron de esperar y los enviaron a otros países que también están pasando la misma situación que la Chiquitanía.
"Hay dos helicópteros que estaban a la espera de la autorización para ingresar a Bolivia, que podrían estar apoyando en todas las labores que están desarrollando en este momento y, también, había un ofrecimiento de un avión hidrante. El tema es la tardanza, ahí está el peligro. Hemos perdido probablemente muchos días de esa ayuda", lamentó Olivia.
