Declaraciones de dos socios del piloto de Boliviana de Aviación (BoA) Marcelo Zegarra Villarroel (58), asesinado en Cochabamba, hacen presumir que su muerte fue ordenada por sus dos socios para evitar el pago de deudas millonarias. Elmer Z., el segundo involucrado, confesó que tiene una deuda de más de medio millón de dólares con la víctima. El administrador de un motel Oscar Andy C. A., aprehendido, intentó saldar su deuda emitiendo cheques sin fondo.
