El presidente del Tribunal Supremo de Justicia (TJS), José Antonio Revilla, denunció ayer que la supresión de una frase del auto supremo 075/2105 (sentencia máxima que emite ese tribunal) impidió la aprehensión para la posterior extradición del narcotraficante Pedro Montenegro Paz a Brasil, por lo que pidió una indagación para conocer si ese cambio se produjo en el Tribunal o en un juzgado de Cotoca, en el departamento de Santa Cruz.
"La supresión de esa frase ha dado lugar a la Acción de Libertad de Montenegro. La investigación está en curso, de evidenciarse esta supresión, el Tribunal hará la denuncia correspondiente sin importar quiénes han sido los responsables", mencionó Revilla.
Brasil pidió la aprehensión con fines de extradición de Montenegro por una acusación de tráfico de drogas.
El auto supremo fue firmado por los nueve magistrados (en 2015) y dispuso la detención preventiva con fines de extradición de Montenegro, "y la lógica consecuencia es que se emita el mandamiento (de aprehensión) correspondiente; probablemente haya habido una supresión de esa última frase para los fines de la Acción de Libertad (que presentó la defensa del acusado)", afirmó.
Revilla precisó que la Fiscalía debe establecer si la modificación al auto supremo fue en el propio TSJ o en el juzgado de Cotoca, donde se concedió la Acción de Libertad a favor de Montenegro Paz, que a su vez fue revocada en 2016 por el Tribunal Constitucional.
En abril, después de que se destapó la relación entre Montenegro y jefes policiales, el opositor Tomás Monasterio denunció que en 2015 el juez de partido Mixto y Sentencia, de Niñez y Adolescencia de Cotoca, Federico Jiménez Rua, trabó la extradición de Montenegro el 16 de diciembre de 2015.
Según Monasterio, ese mismo día el juez de Cotoca firmó un oficio dirigido a Interpol para que deje sin efecto el mandamiento de aprehensión en contra de Montenegro. "Esto es falsedad material y corresponde al Ministerio Público investigar", sostuvo Revilla.
16 DÍAS ANTES
El ministro de Gobierno, Carlos Romero, confesó ayer que supo de los nexos entre el entonces director de la Felcc de Santa Cruz, Gonzalo Medina, y Montenegro 16 días antes de que se filtrara el audio que destapó el caso.
