El presidente Evo Morales promulgó ayer, viernes, la Ley de Abreviación Procesal Penal y dijo que el objetivo es acabar con la retardación de justicia. Morales destacó la elaboración de leyes por juristas nacionales y dijo que es una obligación respetar las normas.
"Algunos cambios son duros pero necesarios, cuesta. Saludo el trabajo de ustedes. Esperamos que sigan enviando proyectos y anteproyectos para cambiar la justicia y temas sociales; es una obligación respetar las normas pero también las normas hay que adecuarlas a las necesidades del pueblo", mencionó el jefe de Estado en el acto de promulgación del que participaron diferentes funcionarios.
El presidente cuestionó la aplicación de normas internacionales en la justicia boliviana. Dijo que en el país hay hombres y mujeres capaces que tienen mucho conocimiento, y "por qué estar dependiendo de normas internacionales".
Expresó su deseo de que la justicia boliviana llegue a ser un referente en Latinoamérica, así como lo es, según dijo, el modelo económico.
"Mi gran deseo es que la justicia sea electa con los votos del pueblo boliviano, y cambiando normas, qué mejor de acá a poco tiempo seamos primeros en justicia en América Latina", mencionó.
Aunque su vigencia plena está prevista para el 30 de septiembre, porque todavía deben consolidarse sus mecanismos en los próximos 150 días, la Ley de Abreviación Procesal Penal y de Fortalecimiento de la Lucha Integral contra la Violencia a Niñas, Niños, Adolescentes y Mujeres instaura desde la fecha un nuevo modelo para, según el mandatario, “acabar con la retardación de la Justicia”.
A decir del ministro de Justicia, Héctor Arce, la norma da lugar a una “verdadera transformación de la justicia” que tiene seis ejes fundamentales: la simplificación de las notificaciones a través de medios electrónicos porque “es lo que más genera la retardación de justicia”.
