Son 150 los uniformados que serán alejados de sus cargos. El comandante general de la Policía Boliviana, Vladimir Calderón, decidió que se suspenda a todo el personal de la Felcc de Santa Cruz, por los presuntos vínculos de algunos de sus integrantes con el narcotráfico.
La decisión, anunciada en conferencia de prensa, está acompañada de otras tres acciones: una auditoría de los casos atendidos por Interpol en los últimos cuatro años, una reunión de emergencia del Alto Mando y una nueva orden de destinos de los agentes delegados al régimen disciplinario.
"Se está asumiendo un compromiso, estamos reforzando los criterios de control y supervisión de las labores, que un tiempo a esta parte estaban venidas a menos. Queremos mandar una señal a la población, que estamos contra la corrupción", enfatizó Calderón.
Aseguró que es una "muestra clara" de la lucha contra las irregularidades y anticipó que es necesario modificar las bases que regulan la labor de los policías en el país. "El tema disciplinario ha dado cuenta que es necesario y efectivo realizar cambios", acotó.
Dijo desconocer la existencia de un "pacto de silencio" entre los uniformados en Santa Cruz y evitó referirse de forma concreta al caso del coronel Gonzalo Medina y el capitán Fernando Moreira, con Pedro Montenegro Paz, sobre quien pesa una orden de extradición a Brasil por tráfico de sustancias controladas.
