Ante un posible caso de abuso de menores de edad por parte de un sacerdote jesuita, se constituyó una comisión conformada por el psicólogo Antonio Fontova y la abogada Rosario Baptista. Ambos especialistas trabajan en coordinación con el Delegado de Protección de la Compañía, P. Daniel Mercado S.J.
"Atendiendo al clamor de justicia que requieren las posibles víctimas respecto de abusos o agresiones sexuales que pudieran haber cometido miembros de la Compañía de Jesús en Bolivia y haciéndose eco de las palabras del Papa Francisco en la conclusión del encuentro sobre 'La protección de los menores en la Iglesia', que dice: 'quisiera reafirmar con claridad; si en la Iglesia se descubre incluso un solo caso de abuso -que representa ya en sí mismo una monstruosidad-, ese caso será afrontado con la mayor seriedad", dice parte del comunicado del provincial jesuita, el Provincial de la Compañía de Jesús en Bolivia, P. Osvaldo Chirveches S.J. a la opinión pública.
La acusación contra el presbítero L.M.R.P., de 84 años de edad, se basa en una colección de fotos cuyo registro informático es de 2002, que fue halla-da hace una década por un ahora exmiembro de la orden en una comu-nidad jesuita de Bolivia, según una publicación de la agencia de noticias EFE.
En las imágenes, a las que tuvo acceso EFE, el cura aparece junto a varios niños de entre 7 y 12 años en distintas situaciones donde hay supuestamente toques en partes íntimas, a las niñas les sube el vestido, las besa y las manosea, con una mano por debajo de su ropa.
Según el denunciante, que pidió el anonimato, las agresiones ocurrieron en una población rural del oriente del país donde el sacerdote pasó varios años de su actividad. Las víctimas poseen rasgos orientales con influencia guaraní.
A su vez, el documento que emitió la congregación religiosa señala que esta orden frente a los abusos contra menores sigue los lineamientos de la Santa Sede y las orientaciones de la Conferencia Episcopal Boliviana (CEB), y busca aplicar las sanciones correspondientes bajo el princi-pio de "tolerancia cero", y actuar en todo momento con transparencia en los procesos de investigación canónica, como en la colaboración con la justicia civil.
Asimismo, afirma que las investigaciones a realizar implican tanto probables hechos del pasado como del presente.
