La economía boliviana creció un 4,4 % en 2018 y se estima que mantenga el mismo ritmo de expansión para 2019 (4,3 %), un dinamismo que coloca al país, por un año más, entre los más pujantes de la región, según la Comisión Económica para América Latina y el Caribe (Cepal). Sin embargo, el pronóstico del Gobierno boliviano es del 4,7 %.
La inversión pública ha sido el motor de la economía boliviana en 2018, aunque también destacó el ritmo de expansión del consumo. Los mayores precios del petróleo han tenido un impacto positivo en la recaudación del impuesto directo a los hidrocarburos -que a octubre de 2018 acumuló un crecimiento del 22 %- y, de esta manera, los ingresos fiscales en su conjunto presentan un alza del 5,6 % en este periodo.
No obstante, el mantenimiento de un tipo de cambio fijo en la práctica y los menores flujos de capitales han redundado en una contracción significativa de las reservas internacionales este año.
