L a Comisión Económica para América Latina y el Caribe (Cepal) corrigió a la baja este lunes su previsión de crecimiento del producto interno bruto (PIB) regional para este 2026, pasando del 2,3% proyectado en diciembre a 2,2% en un contexto internacional marcado por conflictos geopolíticos.
Según el organismo de las Naciones Unidas, el menor dinamismo económico proyectado para este año “se observa de manera generalizada”, con una desaceleración del crecimiento en 24 de los 33 países de la región, mientras que solo siete mostrarían una aceleración.
De concretarse esta proyección, que refleja un entorno externo caracterizado por tensiones internacionales, condiciones financieras restrictivas y el resurgimiento de presiones inflacionarias a nivel global, “la región completaría cuatro años consecutivos con tasas de crecimiento cercanas al 2,3%, evidenciando un patrón de baja capacidad para crecer”.
Durante el segundo semestre de 2025, explicó la Cepal, “ya se había observado una desaceleración de la actividad económica, especialmente en las principales economías de la región, tendencia que se ha prolongado hacia 2026”.
Para este año, un menor dinamismo del consumo privado impactaría en el crecimiento, con una inversión que si bien muestra señales de recuperación, continúa siendo “moderada” en la mayoría de países latinoamericanos.
En la misma línea, el empleo crecería en torno al 1,1% este 2026 a nivel regional, luego del 1,5% observado en 2025, y la inflación se ubicaría en una mediana superior al 3% a diferencia del 2,4% registrado durante el año pasado.
INCERTIDUMBRE
Durante los primeros cuatro meses de este 2026, detalla la Cepal, “el aumento de las tensiones geopolíticas y el conflicto bélico en Medio Oriente han elevado la incertidumbre global y la volatilidad en los mercados financieros y de materias primas”.
