En cartas enviadas ayer a Mario Henry Rojas Jiménez, presidente del Concejo Municipal de Oruro, y a Rudy Huayllas, presidente del Tribunal Electoral Departamental (TED), el alcalde suspendido Édgar Bazán, presentó su renuncia al cargo, alegando que no existen condiciones para que reasuma ese puesto.
Bazán fue suspendido del cargo en mayo de este año, después de ser imputado por delitos de corrupción en la compra de mochilas escolares. Está con detención domiciliaria e intentó retomar su puesto en noviembre, pero no se lo permitieron.
Explicó que la primera razón para renunciar al cargo es evitar que la ciudadanía orureña se mantenga con incertidumbre.
El segundo motivo es que pretenden demostrar a la justicia que obstaculizará la investigación del caso Mochilas y recordó que lo acusaron de querer volver a la Alcaldía para destruir pruebas, pero negó que esa sea su intención.
Como tercera razón, mencionó al ámbito personal. Bazán dijo que prefiere no arriesgar su salud y la de su familia.
