El médico Jhiery Fernández presentó ayer un memorial ante el Tribunal Décimo de Sentencia, a través del cual, solicita una audiencia de modificación de medidas cautelares, para pedir su libertad pura y simple y dejar la detención domiciliaria en la que se halla debido a la condena de 20 años en su contra por el caso bebé Alexander.
Para su pedido, el abogado de Fernández, Cristian Alanes, adjuntó la auditoría jurídica realizada por el Consejo de la Magistratura que identificó responsabilidad administrativa y penal en jueces y fiscales por retardación de justicia.
También, como prueba, adjuntó la Resolución Defensorial del 19 de octubre de 2018 en la que se recomienda la activación de procesos disciplinarios sin perjuicio de acciones penales contra los fiscales que llevaron adelante el caso Alexander.
"Para fines que en derecho me corresponden a los artículos 24, 115 y 180 de la Constitución Política; y 250 del código de Procedimiento Penal, siendo que mi persona se encuentra guardando detención domiciliaria solicito a su autoridad que señale audiencia de consideración de modificación de medidas cautelares", dice el memorial.
La defensa del médico, además, observó que el tribunal no atendió el proceso durante nueve meses vulnerando los derechos de los acusados y el debido proceso.
Tras la divulgación de los informes de la Magistratura y la Defensoría que hallaron irregularidades en el caso del bebé Alexander, el nuevo fiscal general del Estado Juan Lanchipa, decidió el retiro de la apelación presentada en julio de este año contra el fallo sobre este proceso, con la cual había solicitado 30 años de prisión, 10 más que los que definió la condena.
Desde un principio el caso se manejó de forma irregular, fue declarado en reserva y concluyó principalmente con la sentencia a 20 años del médico Fernández, declarado culpable en un proceso sin pruebas objetivas. La Fiscalía, dirigida en ese entonces por Edwin Blanco en La Paz, apeló la sentencia y pidió una condena de 30 años sin derecho a indulto.
No obstante, la ahora exjueza Patricia Pacajes confesó que condenó al galeno a sabiendas de que era inocente. Fernández salió de la cárcel con detención domiciliaria.
