Con el desafio de revertir la afectada imagen de la Fiscalía y anular la mora procesal que asciende a 236.000 casos pendientes de resolución, ayer martes el fiscal general del Estado, Juan Lanchipa, posesionó a los nuevos fiscales departamentales del país en un acto público en la ciudad de Sucre.
Así, desde la fecha, Williams Alave dirige la Fiscalía de La Paz; Mirael Salguero, la de Santa Cruz y Juan de la Cruz Vargas la Fiscalía de Cochabamba.
Mauricio Nava es fiscal departamental de Chuquisaca; Roxana Choque, de Potosí; Orlando Zapata, de Oruro; Juan Carlos Cuéllar, de Pando; Nuria González, de Beni y Aimore Álvarez, de Tarija.
El titular del Ministerio Publico explicó que la selección de sus colaboradores regionales se enmarcó en la ponderación de los mejores postulantes que terciaron junto a él en el “riguroso” proceso que organizo la Asamblea Legislativa Plurinacional para la selección del fiscal general y en la búsqueda de los mejores profesionales sobre la base de su “conducta intachable”.
“La tarea asignada a los fiscales departamentales está orientada principalmente en dos grandes desafíos: recuperar la confianza de la población en el Ministerio Público y resolver la carga procesal de más 236.000 causas vigentes a nivel nacional”, señaló.
Aseguró que el objetivo es “lograr una justicia transparente, oportuna, eficaz y sin discriminación” en un nuevo modelo de administración que será acompañado “con reformas administrativas y cambios sustanciales en la metodología del trabajo” para lograr una persecución penal eficaz y eficiente, pero enmarcada en la legalidad y el debido proceso.
“Los fiscales de todo el Estado deben tener presente que jamás un Estado constitucional de derecho puede rebajarse a luchar la ilegalidad con otras ilegalidades. Sería ponerse al nivel del infractor”, sostuvo Lanchipa. Destacó además que las nuevos fiscales rendirán cuentas a la población, la ley y su conciencia.
