El embajador de Argentina, Normando Álvarez, descartó ayer viernes la presencia de bases militares extranjeras en la frontera con Bolivia.
"No hay ninguna fuerza extranjera, eso lo desmiento. No hay ninguna fuerza extranjera trabajando en la frontera", enfatizó el diplomático.
Álvarez aclaró que los militares que se encuentra trabajando actualmente en La Quiaca, ubicada en la frontera con Bolivia, son parte del ejército argentino que desarrollan actividades de lucha contra el narcotráfico y la trata de personas en las fronteras de Argentina, Bolivia y Paraguay.
"No hay ni habrá regimientos extranjeros, lo que sí comenzó es un operativo de integración que colabora con el programa Fronteras Protegidas en la lucha contra el narcotráfico y la trata de personas", detalló el funcionario.
El embajador argentino remarcó que ese operativo comenzó el viernes 17 de agosto y que en su labor incluye el uso de drones y radares que están destinados exclusivamente a evitar el crimen organizado. Negó que el país pueda instalar bases militares para provocar la susceptibilidad en Bolivia.
"Lo que están haciendo las Fuerzas Armadas es un trabajo con radares y dron para evitar el narcotráfico y la trata de personas. Argentina de ninguna manera podría establecer bases, regimiento militar que provoque la susceptibilidad lógica de un país hermano. Argentina es un país pacifista", manifestó Álvarez.
