La juez cuarto anticorrupción y contra la violencia, Melina Lima, definió detención preventiva en el penal de San Pedro de la ciudad de La Paz para los tres militares acusados de hacer comer excrementos fecales a un muchacho en el regimiento Ingavi de la ciudad de El Alto.
Los uniformados son procesados por cometer, presuntamente, los delitos de daños contra la salud pública, incumplimiento de deberes, lesiones graves y leves y homicidio/suicidio, según la Fiscalía.
ACUSADOS
Los sargentos William G. L., Joshep S. Q. y el subteniente Marco Antonio A. P. son los involucrados en los hechos. El primero sería quien obligó al menor a comer excremento de un can y los otros habrían incurrido en excesos durante la instrucción.
Su abogado, Frank Campero, anticipó la presentación de una acción de libertad, debido a que los tres cuentan con domicilio, trabajo y tienen familias que pueden oficiar de garantes. Consideró lamentable que se diera validez a la versión de un menor y no así a la de otros cinco chicos que negaron los abusos.
