APG, Santa Cruz.- Blooming sufrió una bofetada sobre el final del partido jugado contra Guabirá. La estrecha diferencia de 2-1 que llevaba el local se cayó cuando el contrario logró remontar la cuenta (2-3) dejando sorprendido a los celestes en la segunda fecha del Clausura.
El plantel de la capital cruceña sólo tuvo contados pasajes de juego ofensivo, sus impulsos se quedaron a medias y arrastró ese problema a lo largo del compromiso. Mientras, Guabirá esperó al rival y devolvió el golpe en el momento oportuno.
Los celestes mostraron poca producción futbolística, cada cierto tiempo aceleraban y dieron en las fibras frágiles del rival, pero no estiraron esos puntos y permitieron que los azucareros se rearmen para contestar los ataques.
