El experto en Aeronáutica, Omar Durán, consideró que siete de cada 10 pilotos privados en Bolivia están relacionados con el tráfico de sustancias controladas a través de los denominados narcovuelos y que la mayoría de los pilotos privados egresados de las escuelas de aviación son “coqueteados” por integrantes de algunas mafias para transportar cocaína. La paga por cada vuelo, antes según cuentan algunos lugareños del oriente, por narcovuelo se paga entre 15 mil y 20 mil dólares sólo a los pilotos porque también existe un “ayudante” que gana entre $us 500 y mil dólares.
Señalan que existen dos modalidades de narcovuelo. “Una es con garantía”, es decir que llega un emisario y pide el transporte de un cargamento, que consiste en aterrizar en un lugar y hacer la entrega en persona. Sin embargo, el piloto, su familia o su “clan” piden que este emisario se quede como garantía de que el piloto retornará después de realizar el trabajo.
“Recién, cuando están seguros, sueltan al emisario. Muchas avionetas no volvían y que hace unos años aparecieron dos peruanos descuartizados y un brasileño. Se sabe que son crímenes de garantía, que el piloto fue y no volvió. Entonces, matan a la gente que se quedó como garantía”, señala una fuente.
La otra modalidad consiste en llevar el cargamento de droga, pero el piloto está acompañado por una ayudante, quien arroja desde el aire el cargamento.
“El ayudante bota la droga, no da el tiempo necesario para aterrizar y te maten, ‘te timbren’ en tierra. La avioneta sobrevuela y el ayudante bota”, dijo.
