El Gobierno decidió reforzar la seguridad en puestos militares fronterizos en Beni y Pando y además instruyó que se responda con disparos de armas de fuego ante posibles nuevos intentos de atraco a instalaciones militares, como el ocurrido la noche del 16 de junio, cuando miembros de la organización criminal Comando Vermelho se llevaron armas y municiones.
El ministro de Defensa, Javier Zavaleta, informó ayer en una entrevista con el canal estatal Bolivia Tv que hace días se dio la instrucción de reforzar los puestos militares fronterizos en toda Bolivia, pero en lo inmediato en aquellos ubicados en Beni y Pando, en el límite con Brasil y donde operan organizaciones criminales.
El asalto del 16 de junio fue a la Capitanía de Bruno Racua en la fronteriza Porvenir, en Pando. El Comando Vermelho es uno de los cárteles de droga de Brasil y el más poderoso de Río de Janeiro.
