El Ministerio Público abrió una investigación sobre una supuesta venta ilegal de armas dirigida desde la cárcel de Chonchocoro por el excapo de Palmasola, Víctor Hugo Escóbar, alias Oti, tal como afirmó el reo Javier Flores Copas, alias Tacobayo en sus primeros contactos con la Policía Boliviana.
El director de la Fuerza Especial de Lucha Contra el Crimen (Felcc) coronel Jhonny Aguilera, informó que el jueves 21 Tacobayo prestó declaraciones ante el Ministerio Público que lo visitó en el hospital Agramont de El Alto, donde se recupera de las heridas punzocortantes que recibió cuando fue atacado por otros reos junto al Oti.
“No son de mi conocimiento el contenido de estas declaraciones pero estoy cierto que se han recibido el día de ayer (jueves); entiendo que por la gravedad que persigue esta investigación serán puestos en conocimiento por el talento humano que está encargándose de ello”, declaró Aguilera.
La Policía investiga las circunstancias del homicidio y el choque entre reos donde fue atacado Oti y el Tacobayo cuando se dirigían a una cancha deportiva al interior de la cárcel. Por ese motivo, hay tres personas aisladas por ser los posibles partícipes del hecho.
En todo caso los policías investigadores desarrollan trabajo de campo en Chonchocoro para construir la verdad histórica de los hechos, pero hay indicios de que los mismos internos volvieron insegura la cárcel de máxima seguridad.
DESCONTROL
Desde la inauguración en 1990 de Chonchocoro, al menos, 22 internos fueron asesinados en riñas por el descontrol de los efectivos de la Policía, sostuvo ayer el exdirector de Régimen Penitenciario, Ramiro Llanos.
"Parecería que hay pena de muerte en Bolivia, y esto está demostrando, en el caso de Chonchocoro, que son 22 muertes violentas, que la Policía no tiene control", apuntó.
Llanos indicó que no se debe mirar a los internos por estos hechos, sino a los funcionarios encargados del control de las cárceles porque "cualquiera puede entrar a la cárcel y no puede salir muerto".
