Informes oficiales del Ministerio de Gobierno confirmaron la muerte de Víctor Hugo Escóbar, conocido como Oti, que ostentó de forma violenta el control del área de régimen abierto en el penal de Palmasola.
Los informes a los que tuvo acceso El Deber, indican que pasadas las 15:00, en medio de una pelea entre internos de Chonchocoro, en La Paz, fue apuñalado en reiteradas oportunidades Oti y pese a que los efectivos policiales intentaron socorrerlo falleció cuando estaba siendo evacuado.
Según el defensor del Pueblo, David Tezanos, el reo Oti, recibió, al menos, 20 puñaladas. Además dijo que existe otro interno herido producto de la gresca ocurrida ayer en la tarde en la cárcel de máxima seguridad de Chonchocoro en La Paz.
Teresa Subieta, representante de la Defensoría del Pueblo en La Paz, dijo que el reo que resultó herido responde al nombre de Javier Flores Copa, alias 'Tacubayo', condenado en 2015 a 30 años por doble asesinato en Trinidad (Beni).
"Ambos, este señor Oti y el herido llegaron gravemente heridos a un centro médico de Viacha, donde trataron de salvarle la vida al primero; el segundo sigue internado ahí", dijo Subieta.
Cerca de las 18:20, el cuerpo sin vida de Oti llegó a la morgue del hospital de Clínicas para que se le realice la autopista de ley y se determinen las causas del deceso, que preliminarmente se atribuyen a las heridas de arma blanca que recibió.
Oti fue sindicado por la Policía como el principal articulador de un régimen de extorsión y violencia dentro del penal de Palmasola, además de ser el principal proveedor de droga a cientos de internos que vivían en el PC-4.
TRASLADO
El reo fue trasladado al penal de Chonchocoro, en La Paz, tras el operativo hecho por la Policía en el penal de máxima seguridad en Palmasola, Santa Cruz, el 14 de marzo, cuando fallecieron ocho encarcelados y la institución del orden “retomó” el control del penal cruceño; además se determinó trasladar a los reos de mayor peligrosidad a otras cárceles del país.
A La Paz llegaron 12 reclusos que fueron sacados de la cárcel de Palmasola; seis de ellos ingresaron al penal de San Pedro y los restantes al centro penitenciario de máxima seguridad de Chonchocoro. La acción fue rechazada por los reos de ambos centros que expresaron su molestia por esa acción.
