El ministro de Economía y Finanzas Públicas, Mario Guillen, afirmó ayer domingo que existen "mecanismos internos" que determinarán si la defensa del Estado en el caso Quiborax fue buena o mala, pero ratificó que Bolivia perdió ese laudo arbitral porque el Gobierno de Carlos de Mesa no cumplió con la normativa al disponer la reversión de las concesiones de esa firma extranjera.
"Hay mecanismos internos que verán si fue buena o no la defensa, pero el fallo es inapelable. El fallo ha estado basado en que no se cumplieron las reglas que como Estado nos hemos puesto para hacer una nacionalización" aseveró el funcionario de Estado en conferencia de prensa.
Manifestó que no se trata de si hubo una buena o mala defensa del Estado sino que tuvo que ver con el decreto que el expresidente Carlos de Mesa aprobó para la expulsión de Quiborax en junio de 2004 y reiteró que recursos del Tesoro General de la Nación fueron a compensar a la empresa con capitales chilenos.
