La Oficina de las Naciones Unidas contra la Droga y el Delito (Unodc, por sus siglas en inglés) y el Gobierno de Bolivia firmaron ayer un Memorando de Entendimiento para la puesta en marcha de un programa que refuerza la lucha contra el crimen transnacional a través del control de contenedores, principalmente en la frontera occidental que da con Chile y Perú.
El Gobierno de Bolivia ha informado, por ejemplo, que el grueso del contrabando proviene de Chile, cuyos puertos son la principal conexión con los mercados de ultramar.
Las acciones están enmarcadas en el Programa Global de Control de Contenedores (CCP, por su sigla en inglés) de la Organización Mundial de Aduanas (OMA) y la Unodc y serán financiadas por la Unión Europea (UE) y el Estado boliviano, cita un boletín de las Naciones Unidas.
El plan tiene el objetivo de mejorar la capacidad de las Aduanas, las Policías y las autoridades encargadas de aplicar la ley para identificar y frenar el crimen transnacional —entre ellos el narcotráfico y el contrabando—, coadyuvar con el comercio legítimo y asegurar las ganancias estatales.
"El programa permitirá mejorar la capacidad de la Aduana, de la Policía y autoridades encargadas de aplicar la ley e identificar y detener el tráfico de ilícito, y facilitar el comercio legítimo y asegurar las ganancias estatales", dijo el representante de la Unodc en Bolivia, Thierry Rostan.
