José Ángel Durán Apaza y Carlos Enrique Cruz Aguilera fueron sentenciados ayer martes a 30 años de cárcel sin derecho a indulto, en el penal de Palmasola, al ser hallados responsables por los delitos de asesinato y robo agravado de Rodrigo Ribera, un joven de la localidad de Montero del Departamento de Santa Cruz.
La audiencia se desarrolló en el Juzgado Primero de Instrucción Cautelar de Montero y la sentencia se dio mediante la salida alternativa de procedimiento abreviado, luego que ambos en presencia de sus abogados reconocieran ser autores del delito imputado.
El caso generó gran conmoción en la población cruceña y ayer martes se realizó el entierro del joven y una multitud asistió al entierro de Ribera, muchos de ellos hinchas del club de fútbol Guabirá.
“El hecho se registró la noche del 9 de junio del presente año en el Barrio Urkupiña de la ciudad de Montero, cuando la víctima recibió un disparo de arma de fuego en la cabeza momentos en que forcejeaba para evitar que le roben su celular”, detalló el fiscal departamental de Santa Cruz, Freddy Larrea Melgar.
De acuerdo con el cuaderno de investigación, el 9 de junio Durán Apaza y Cruz Aguilera se encontraban circulando por las calles de Montero en busca de una víctima, situación que se dio a las 21:15, cuando Rodrigo Ribera se acercó a una tienda con un celular en la mano.
