Sin siquiera haberse estrenado y tras vulnerar el cerco que protege la obra, al mediodía de ayer, un grupo de estudiantes de la UPEA que protagonizaron una protesta en inmediaciones de la plaza Murillo dañaron parte de la fachada de la Casa del Pueblo, el nuevo palacio de gobierno.
“Hay para palacios, no hay para educación”, reclamaron varios estudiantes.
La columna, que partió del final de la autopista en el sector Cervecería, tomó la avenida Mariscal Santa Cruz y el Prado paceño para dirigirse a la UMSA. Después, retornaron al centro paceño y algunos grupos subieron hasta la intersección de las calles Ayacucho y Potosí, uno de los accesos a la plaza Murillo, centro del poder político del país, que fue cerrado con un cerco de metal por policías antidisturbios.
Algunos jóvenes que tenían cubierto el rostro usaron petardos para atacar a los guardias que con sus escudos solo buscaron cubrirse. Otros, a plan de patadas y golpes, se abalanzaban hacia el cerco de calaminas que rodea a la obra.
