APG, Austria.- Corea del Sur y Bolivia igualaron con el marcador en blanco en un compromiso discreto, disputado ayer, con mayor presencia de los coreanos en el terreno de juego del estadio Tivoli, Neu, en la ciudad de Innsbruck (Austria).
El seleccionado boliviano tuvo muchos problemas para frenar al equipo asiático y pocas fueron las oportunidades que tuvo para quedar en buena posición para definir una jugada. La falta de profundidad fue un obstáculo; sin el balón de su lado su producción fue mínima y su fútbol se volvió previsible.
A los 31 minutos, el equipo de todos tuvo su primer disparo al arco, aunque desviado, por intermedio de Jhasmany Campos, en una de las escasas veces que pudo conectarse con el resto de sus compañeros para abrir espacios entre los coreanos.
A lo largo del primer tiempo, Corea del Sur manejó el balón con mejor criterio.
