El expresidente Carlos Mesa advirtió ayer que el Gobierno de Evo Morales aplica una estrategia para demoler su imagen al considerarlo un "enemigo político". Respondió así ante el anuncio de un nuevo proceso judicial en su contra tras un fallo adverso para el Estado frente a la empresa chilena Quiborax.
"Bolivia no puede perder en un alegado de esta naturaleza frente a las evidencias flagrantes de contravención a la ley de la empresa y las inversiones de esa firma no llegan al millón de dólares. Cómo puede aceptarse pagar $us 48.6 millones a una empresa que no invirtió solo un millón", manifestó.
Calificó de un "fracaso" la defensa que realizó la Procuradoría en este arbitraje y defendió las acciones que asumió durante su Gobierno contra la firma extranjera, las que fueron ratificadas por la administración de Eduardo Rodríguez Veltzé.
"Es el mundo al revés en el que vive el Gobierno de Evo Morales, es decir, cuando él nacionaliza tenemos que aplaudir y no importa cuanto pague en compensaciones, cuando otros gobiernos hacen un acto patriótico de expulsar a una empresa extranjera que incumple la ley, se nos fiscaliza y acusa", agregó.
