RELACIÓN
Según la Felcc, los tres funcionarios tenían relación directa con Rivera durante las funciones que cumplían en la agencia de la financiera.
Tras que presentaran sus declaraciones ayer miércoles, la Fiscalía de La Paz decidió ampliar su imputación contra los exfuncionarios del Banco Unión en la localidad de Desaguadero, Wilmer Q., Fanny Q. y Mariela N, por uso indebido de influencias, incumplimiento de deberes y conducta antieconómica en el caso del desfalco de 1.660.000 Bolivianos.
Durante su comparecencia ante la Fiscalía, las tres personas implicaron a otras que habrían tenido relación con el caso, donde el principal sospechoso es Julio César Rivera, exencargado de esa entidad financiera en Desaguadero, quien está detenido preventivamente en la cárcel de San Pedro de La Paz.
“Tenemos ya datos e información respecto a estas declaraciones y en los siguiente días vamos a citar, se va a convocar a nuevas personas que fueron partícipes de este hecho”, anunció el jefe de la Unidad Anticorrupción de la Felcc, mayor Miguel Ocampo, quien evitó brindar mayores datos.
Los tres funcionarios tenían las funciones de cajeros en Desaguadero y a la vez tenían bajo su responsabilidad el control del flujo de entrada y salida del dinero, ya sea de los cajeros automáticos o de la bóveda.
Inicialmente fueron sindicados por delitos financieros y la apropiación indebida de fondos y ahora se amplió la imputación por uso indebido de influencias, incumplimiento de deberes y conducta antieconómica, confirmó el fiscal departamental de La Paz, Edwin Blanco.
“Al haber permitido que el imputado principal saque dinero de la entidad vulnerando los servicios de seguridad sin que estas personas realicen el control debido es que así se configura el tipo penal de incumplimiento de deberes y delitos financieros”, afirmó.
