Arturo Murillo, presidente de la comisión paralela que investiga presuntos sobornos de exfuncionarios, de parte de empresarios para beneficiarse con obras públicas (Lava Jato), denunció amedrentamiento por parte del oficialismo para evitar que se indague el caso. Por ello, dijo que la oposición analiza realizar declaraciones en secreto de sus próximos testigos.
El caso específico ocurrió hace tres días, cuando la abogada del extinto José Maria Bakovic, ex funcionario del Servicio Nacional de Caminos (ahora ABC, Administradora Boliviana de Caminos), desempolvó las denuncias que su defendido hizo (2008 y 2009). Entre ellos, están unos correos electrónicos de un supuesto grupo de funcionarios de la ABC que se referían a personas con poder de decisión, con apodos como Alvarín, Amado, Cotapati, Fonplata, Paty, Ernesto, M. Estenssoro y la doctorita, entre otros.
“En las tres horas que duró la audiencia, todo el equipo de prensa de unas 10 personas de la presidenta de Diputados amedrentó a la testigo. Pero eso viene de atrás. Varias autoridades se manifestaron en contra de darnos información ¿Por qué tienen miedo? ¿Será por esos e-mails donde hablan de que recibían trajes talla 4, hablando de una repartición porcentual de coimas los tiene atemorizados? ¿O las subrogaciones de contratos que se han hecho totalmente ilegales del Estado con las empresas OAS y Queiroz Galvao?”, se preguntó el senador.
