La reunión de urgencia sostenida entre el presidente de Argentina, Mauricio Macri y la directora gerente del FMI, Christine Lagarde, puso en máxima alerta a Bolivia, principal proveedor del gas al país vecino. El ministro de Economía, Mario Guillén, advirtió que esta situación puede repercutir en una menor compra del energético.
“Preocupa, puede afectarnos, no nos olvidemos que Argentina nos compra gas (…). Habrá que ver cuánto de lo que le vendemos va hacia su industria. Hace un año Argentina más bien nos pedía que subamos los envíos del gas, por lo tanto esperemos que (la caída) en el volumen no sea significativo, pero no se descarta que eso afecte el tema del consumo de gas”, señaló.
Dijo que Argentina no es la primera economía que entra en un proceso de crisis en los últimos años, Brasil transitó por ese proceso y actualmente trata de recuperarse.
