INDAGACIÓN
La Aeronáutica Civil informó que hasta ahora Colombia no aplicará sanciones por lo que la investigación a LaMia le corresponderá a Bolivia.
El avión de la línea aérea boliviana LaMia, que transportaba al equipo de fútbol del Chapecoense, se estrelló el 28 de noviembre de 2016 en Colombia “por falta de 2.303 kilogramos (Kg) de combustible” y tenía “pésima practica de ahorrar” carburante.
Esa es una de las conclusiones de Aeronáutica Civil de Colombia que presentó ayer viernes el informe final sobre el caso. De los 77 pasajeros que se encontraban en la aeronave en el momento del accidente, 71 fallecieron.
En la conferencia de prensa, el director de la entidad, Juan Carlos Salazar, precisó que “las investigaciones son exclusivamente técnicas” y no buscan establecer responsabilidades personales. Esa labor duró un año y cinco meses y vinculó a autoridades e instituciones de cinco países: Colombia, Bolivia, Brasil, Estados Unidos e Inglaterra.
La repartición estatal entregó un informe preliminar en diciembre de 2016, un mes después del siniestro que exteriorizó la sospecha de una falta de combustible.
El documento presentado ayer viernes, ahora tiene respaldo documental, probatorio y técnico sobre el análisis de los planes de vuelo, de cabina y sobre todo las cuentas del combustible faltante.
“Había una pésima práctica de la empresa de ahorrar. No podemos describirlo y enfatizarlo así, pero sí deducirlo de lo que hemos visto”, manifesto el jefe del departamento de Investigación de Accidentes de la Aeronáutica civil, coronel Miguel Camacho.
Recordó además que otro de los motivos del fatal final del vuelo de LaMia fue que aceptó “la demora” planteada por Tráfico Aéreo del Aeropuerto de Río Negro “cuando tenía la oportunidad de proceder directo y declararse en emergencia” 30 minutos antes del siniestro ocurrido a las 21:59.
