El gerente de la empresa estatal Mi Teleférico, César Dockweiler, sostuvo ayer lunes que, de acuerdo con los reportes preliminares de la Policía, se descarta que la muerte de un médico de 67 años en la estación de la Línea Blanca sea un suicidio o un homicidio, sino que se trata de un accidente.
Ratificó que la muerte del médico se produjo por un accidente generado por dos causas: una puerta que estaba abierta y la distracción de la víctima.
Dijo que la puerta de entrada al área restringida de la estación fue abierta por tres minutos y medio por el personal del teleférico.
Relató que en el trayecto, el médico ignoró las advertencias de una guardia de seguridad y un auxiliar que le alertaron que no debía estar en el área restringida. Incluso, el auxiliar corrió y le habría gritado para alertarle.
También se supo que el hombre tenía una insuficiencia renal.
