El coagente boliviano ante la Corte Internacional de Justicia (CIJ) Sacha Llorenti, ratificó ayer que Bolivia está dispuesta a generar las condiciones necesarias para retomar las relaciones diplomáticas con Chile.
Dijo que también está dispuesta a generar una relación de "ganador-ganador" con Chile para trabajar juntos propuestas concretas para ponerlas en la mesa de negociaciones, sabiendo que el pedido boliviano es que Chile cumpla con su compromiso existente durante más de un siglo de resolver, a través de una negociación, la mediterraneidad de Bolivia.
Llorenti sostuvo que Bolivia se embarcó en esta tarea no para buscar una confrontación ni alentar una diferencia que no se pueda acortar, sí para dialogar porque la mediterraneidad convierte al país en dependiente de otro país.
Dijo que ese mensaje quedó claro en La Haya y en Chile, donde el presidente Morales pidió dejar de escuchar a aquellos que quieren convertir a los bolivianos en enemigos, pues resaltó intereses de distinta índole.
El funcionario que es también embajador de Bolivia ante la ONU, resaltó el hecho que en Chile exista una conciencia que apoya una salida al mar lo que significa que la causa boliviana se ha convertido en una causa chilena y eso es importante porque la solución de este problema puede tener un fuerte impacto para el desarrollo de la región, comentó.
Destacó el pensamiento del presidente Morales para que alguna gente del otro lado de la frontera “salga del encuadre mental del siglo XIX para construir una relación digna del siglo XXI.
