En Bolivia existen más de 100 mil niñas y niños trabajadores de entre siete y 12 años, según el Censo Nacional de 2012. Otros 289 mil son adolescentes entre 12 y 17 años, haciendo un total de 391.000 menores de 17 años que trabajan, muchas veces en oficios peligrosos, como ladrilleras, en obras de construcción e incluso en interior mina.
La respuesta más pronta que encuentran especialistas sobre este tema es que el trabajo infantil en Bolivia se da a causa de una situación de pobreza y también por situaciones "culturales" donde ello es aceptado.
Sin embargo, existen voces de protesta que de ninguna manera aceptan justificación para que niños y niñas practiquen roles de adultos en desmedro de su formación y crecimiento.
Esas cifras colocan a Bolivia en los últimos lugares de protección infantil en el continente. La situación se agravó cuando el Legislativo aprobó en 2014 una ley que permitía que los menores de 14 años podían trabajar legalmente, algo que contravenía la CPE y los acuerdos internacionales suscritos por el país.
Finalmente, en un fallo dado a conocer por el Tribunal Constitucional dictaminó que el artículo 129 del Código Niño Niña Adolescente es inconstitucional debido a esa causa.
