Las intensas lluvias en Bolivia dejaron por el momento ocho muertos y suman 15.946 afectados, de los cuales 429 perdieron su vivienda, los nueve departamentos están en alerta amarilla y naranja, mientras que los municipios cuantifican los daños económicos y materiales causados por las riadas, inundaciones y mazamorras, informó ayer el viceministro de Defensa Civil, Carlos Bru.
"Los desastres dejaron 15.517 familias afectadas, 429 familias damnificadas, 315 viviendas afectadas y ocho personas muertas, la mayoría (5) fallecieron en la mazamorra que golpeó al municipio de Tiquipaya, en Cochabamba", dijo.
Informó que las intensas lluvias provocaron que los nueve departamentos del país se encuentren en alerta amarilla y naranja ante las emergencias que puedan provocar las constantes lluvias y la ayuda que necesite la población.
Los municipios de San Javier y Loreto del departamento de Beni; Tipuani y Palca de La Paz y Tiquipaya, Vinto y Colcapirhua de Cochabamba se encuentran en alerta roja, apuntó.
Bru explicó que la declaratoria de emergencia autoriza a los municipios y gobernaciones a realizar las modificaciones presupuestarias que sean necesarias para disponer recursos económicos para atender los desastres.
"Los primeros en acudir con ayuda son los alcaldes y cuando son superados los niveles de ayuda económica, operática y de equipamiento, tienen que acudir al nivel departamental y cuando son desastres, acudimos los tres niveles para salvar vidas", puntualizó.
