SUCRE
La Secretaria General de la Alcaldía de Sucre, informó ayer que ese municipio fue declarado en alerta naranja por intensas lluvias y riadas.
Las lluvias no cesan y ahora golpean con más fuerza a parte del norte de Bolivia. Al momento el número familias damnificadas subió a 252 y de afectadas a 14.812 en diferentes regiones como consecuencia, principalmente del desborde de ríos e inundaciones que mantienen en alerta a 116 municipios.
El vicealmirante Jorge Infantes, director General de Emergencias del Viceministerio de Defensa Civil, informó de los últimos datos que dejaron las persistentes lluvias que afectan a gran parte de Bolivia, aunque con mayor fuerza, por lo menos hasta el momento, a Tupiza (Potosí), Tiquipaya (Cochabamba) y Umala y Pucarani, en el departamento de La Paz.
El número de familias damnificadas llegó a 252 y de afectadas a 14.812 familias, mientras que los fallecidos suman siete y las viviendas destruidas 308. La alerta Amarilla por las lluvias están en 44 municipios de Cochabamba, La Paz, Chuquisaca, Pando y Santa Cruz´. La alerta Naranja están 72 municipios en Beni, Cochabamba, La Paz, Santa Cruz, Beni y Tarija.
En La Paz, la Dirección de Alerta Temprana y Prevención de Riesgos de la Gobernación informó que 16 municipios fueron afectados por la crecida de ríos. El 14 de febrero se reportaron daños en las regiones de Yungas y el norte tropical.
Los municipios de Patacamaya, Umala y Sica Sica son los más afectados. En el municipio Pucarani, de la provincia Los Andes, alrededor de 164 familias perdieron sus viviendas y también sus cultivos. La Gobernación instaló tres campamentos en el altiplano con el objetivo de proteger a los damnificados.
En Tupiza, el desborde del río del mismo nombre se llevó viviendas y dejó decenas de damnificados, en tanto que en Tiquipaya una mazamorra arrasó con viviendas y dejó un saldo de cinco muertos. Ahora las lluvias golpean con más fuerza a diferentes regiones del norte y el altiplano de La Paz
