Mañana lunes 22 de enero, cuando el presidente Evo Morales cumpla 12 años en el poder y encabece los actos del feriado del Estado Plurinacional, se verá por primera vez interpelado por protestas ciudadanas en diferentes lugares del país durante los festejos, situación distinta a otras épocas, cuando la agenda la dominaba la expectativa por el discurso presidencial, los anuncios grandes, las cifras sobre logros económicos y los mensajes políticos de fuerza.
Todo a raíz del malestar social y una asonada de manifestaciones, con paros, bloqueos y manifestaciones sostenidos de todo corte, y en todo el país, por la abrogación del Código Penal y en defensa del mandato de las urnas durante el referéndum del 21 de febrero de 2016.
SECTORES MASISTAS
Sin embargo, sectores sociales afines al MAS se concentrarán en plaza Murillo, centro del poder político, para escuchar y respaldar a Morales.
El viernes 19, un sector de los parlamentarios del MAS ha anunciado que desde las 3:00 de la mañana del 22 de enero, miles y miles de manifestantes de los movimientos sociales afines al partido de Gobierno bajarán a la ciudad de La Paz para arropar al presidente Morales, cuidarlo y acompañarlo durante su mensaje a la nación, en un acto que, según el oficialismo, debería ser una fiesta.
MARCHA NACIONAL
La Coordinadora Interinstitucional por la Vida y Libertades Democráticas, colectivo ciudadano que se reunió en Cochabamba el jueves 18 de enero, resolvió desarrollar una marcha nacional de protesta el 22 de enero y acatar el paro nacional indefinido convocado por la Central Obrera Boliviana (COB), desde el miércoles 23 de enero según citó ANF.
Pero además, en medio de protestas como el "tractorazo" y la protesta de expromociones que han anunciado los cívicos de Montero (Santa Cruz), en La Paz, el Comité Nacional de Defensa de la Democracia (Conade) declaró el 22 de enero como un día de “tristeza, frustración y duelo”, porque según dijo el rector de la Universidad Mayor de San Andrés, Waldo Albarracín, el Gobierno desconoce la Constitución.
Además, desde Cochabamba, el miércoles 18 de enero los comités cívicos de los distintos departamentos le dieron un ultimátum al Gobierno hasta mañana lunes para abrogar el Código del Sistema Penal, “que atenta contra la libertades democráticas y pretende criminalizar las acciones y actividades de los ciudadanos bolivianos”.
Adriana Salvatierra, senadora del MAS, sostiene que de ninguna manera su partido busca confrontación y que prevén desactivar los conflictos por vías democráticas como el diálogo, como pidió el presidente
