La dirigente del magisterio urbano, Wilma Plata, ayer se negó a levantar su huelga de hambre y anunció que de ser necesario ofrecerá su vida "para que se consigan todos los objetivos de esta lucha “.
A 17 días de “huelga seca” sus signos vitales no están estables y “corre riesgo de sufrir una insuficiencia renal” reportó Johan Maldonado, el médico que diagnosticó su estado e intentó persuadirla de abandonar la medida.
“El hígado empieza a generar glucosa, trabaja muy fuerte para generar glucosa y activar órganos vitales como el cerebro. Vive un ciclo donde el hígado empieza a fallar y puede entrar en insuficiencia renal”, dijo Maldonado preocupado por el estado de salud de la huelguista que podría agravarse porque “solamente tiene un riñón”.
