La "huelga ciudadana" de 24 horas, convocada por la opositora Unidad Nacional Azul y Blanco, concluyó ayer con el cierre de por lo menos cuatro estaciones de servicios y en medio de la salida del país de entes de la CIDH que investigan las violentas protestas en Nicaragua.
La "huelga ciudadana" convocada para exigir la salida del presidente, Daniel Ortega, en medio de la grave crisis que vive el país, tuvo como nota destacada el cierre de cuatro estaciones de servicios en Managua.
Según denunciaron sus representantes, el Instituto Nicaragüense de Energía (INE), ente regulador, quitó su licencia de operaciones a las gasolineras, incluida una que albergó a universitarios durante las manifestaciones antigubernamentales.
La huelga ciudadana tuvo como objetivo también exigir la libertad de los "presos políticos" y justicia para los nicaragüenses que han sido asesinados "por la dictadura", explicó la Unidad opositora, que fue creada en octubre pasado y está conformada por movimientos y asociaciones estudiantiles, políticas, académicas, profesionales, feministas, campesinos y empresarios.
