El presidente Evo Morales reiteró ayer que dialogará con los médicos cuando suspendan sus medidas de presión. Lamentó que ese sector continúe con actitudes agresivas atentando contra la vida, situación que -a juicio- refleja que los médicos bolivianos "se sienten como confesos en el tema de la negligencia médica". Criticó que los médicos engañen a la población con "una doble moral" y pretendan masificar su huelga con el cierre de farmacias.
